domingo, 20 de junio de 2010

Madre de Dios: Paro macroregión sur se sintió con la presencia de indígenas


El segundo día de paralizaciones en la región macroregión sur en Madre de Dios, se sintió por la presencia de indígenas, que esta mañana salieron a marchar por las calles para pedir la paralización de la construcción de la hidroeléctrica de Inambari y la no exportación del gas de Camisea.

Los grupos de manifestantes, de las comunidades nativas de Boca Inambari, Shiringayoc, Palma Real, Tres Islas, Barranco Chico, Monte Salvado, Puerto Nuevo y Tipishka, se concentraron en la plaza principal de Puerto Maldonado para escuchar luego a los dirigentes.

Pese a que la convocatoria lo hizo el Comité de Lucha conformado por las principales organizaciones sociales de Madre de Dios, que integran la Alianza de Federaciones, la marcha que se realizó en el segundo día de manifestaciones, contó con la presencia de indígenas y de asociación de mercados.

Sin embargo, se espera que en la próxima reunión que se sostendrá en Arequipa el 25 de junio de este año, en la macroregión sur, el alcance de la paralización sea más general.


Agrarios afectados
El presidente de la Federación Agraria Departamental de Madre de Dios, Vidal Salazar, dijo en entrevista que la construcción de la central hidroeléctrica de Inambari afectará a unos ocho mil o nueve mil campesinos. Este impacto se traducirá, según el dirigente, a la hora del tendido de los cables sobre los predios agrícolas afectando un margen de unos cincuenta metros en ambos lados.

“La instalación de torres y el tendido de cables por donde pasen los cables nos afectarán definitivamente”, dijo Salazar. Sobre la reciente firma del convenio de integración suscrito entre los gobiernos de Perú y Brasil, Salazar dijo que se siente preocupado por la poca transparencia en todo este proceso. Alertó sobre la poca participación de la población y de la base del consenso en el desarrollo de este tipo de proyectos.

A su turno, el presidente de la Federación Nativa de Madre de Dios, Jaime Corisepa, llamó la atención sobre la poca participación de la ciudadanía, sobre un tema de interés nacional. Para el gremio de los pueblos indígenas de Madre de Dios, el desplazamiento de casi diez mil pobladores es una situación real que les preocupa. “Nosotros tenemos territorios sin titular. Tenemos conflictos fuertes por este hecho con terceros. Ahora con este problema adicional, crece el temor de que puedan invadir nuestros territorios”, dijo el presidente de la FENAMAD.
La construcción de la central de Inambari contempla el embalse de unas 40 mil hectáreas, con posibles daños ecológicos y sociales. “Esto no contempla un desarrollo como dice el Gobierno, sino más bien provocará más enfrentamientos entre peruanos”, aclaró Corisepa.

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