viernes, 17 de abril de 2009

Perú: Días difíciles para Madre de Dios: ¿paro indefinido?

Por Alfredo García Altamirano*

Este lunes 13 se iniciará una nueva jornada de lucha del movimiento social organizado de Madre de Dios. Convocada por la Alianza de Federaciones de Madre de Dios, la plataforma incluye tanto asuntos de alcance nacional como también otras demandas de naturaleza regional.

Esta protesta tiene como antecedente el exitoso movimiento de protesta indígena amazónico de agosto del 2008 que llevó a la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y 1073 por parte del Congreso, con posterioridad a una tregua pactada entre el Presidente del Congreso, Javier Velásquez con la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Los Decretos Legislativos 1015 y 1073 se pensaron para facilitar la venta de tierras de las comunidades indígenas de la Amazonía, haciendo más simples los quorums y votaciones de las asambleas comunales, para ese fin. Ciertamente que las comunidades nativas ganaron entonces mucho respaldo de diversos sectores ciudadanos que entendieron que el gobierno del Presidente García no puede estar predicando las bondades del desarrollo económico nacional atentando contra los derechos de los pueblos indígenas.

Sin embargo, en esa misma ocasión, otros decretos supremos que fueron también materia de la protesta social indígena con el apoyo de otros sectores de la población rural y urbana amazónica, quedaron entonces a salvo. El D.L. 1089 creó un régimen extraordinario de formalización y titulación de predios rústicos mediante el cual COFOPRI está titulando tierras limitandose aparentemente solo a las porciones trabajadas y no sobre el total de la pocesión agropecuaria. El deficiente trabajo de este organismo, las incoherencias entre lo que hace en una u otra región, o tanto peor, al interior de cada una de éstas, refuerza la suspicacia no sólo de comunidades indígenas sino principalmente de campesinos ribereños y agricultores colonos de que este organismo está manejando el trabajo de titulación de tierras rurales de modo errático, por decir lo menos. Razón no falta entonces cuando se apunta no sólo a la norma sino al deficiente desempeño del COFOPRI.

Punto igualmente sensible ahora para las organizaciones sociales amazónicas es el D.L. 1090, mediante el cual se sustituyó -inconstitucionalmen te- la anterior Ley Forestal y de Fauna Silvestre. La nueva Ley tiene como principal novedad la eliminación de la definición de recursos forestales a las tierras de producción forestal (capacidad de uso mayor). Como consecuencia -inaudita- dichas tierras ya no se rejirán por la Ley Forestal… sino que se administrarían por las Direcciones Departamentales de Agricultura! . Con ello se ha dejado el camino abierto para que por la vía administrativa se establezca el cambio de uso de tierras (de forestal a uso agrícola). ¿Por qué tamaño despropósito? . Diversos analistas coinciden que detrás de ello está el afán del gobierno por promover nuevos negocios empresariales en torno a los biocombustibles.
Ello no puede hacerse ahora en la Amazonía Peruana donde las tierras de capacidad de uso mayor agrícola son apenas el 2% de su superficie. Además estas tierras no se ubican cerca de las carreteras, que son las vías que se piensan utilizar para transportar nuevas materias primas. Diversos estudios han demostrado que cerca de las carreteras, como en el caso de Madre de Dios, con la Interoceánica Sur, existen importantes superficies con tierras forestales, ocupadas actualmente con concesiones castañeras y madereras.

Así, las amenazas que se ciernen sobre comunidades indígenas, ribereñas y colonos agropecuarios e incluso castañeros y concesionarios madereros son crecientes y no es casual, por tanto, que sean estos temas entre los principales de la jornada de protesta.
Además de estas demandas existen otras que la Plataforma reúne y refleja, en una combinación no precisamente coherente. Resultado del conglomerado de intereses sociales que es dicha Alianza. Por ejemplo, uno de los temas de la protesta es la derogatoria del D.S. 019-2009-EM que dejó en suspenso el otorgamiento de nuevos derechos mineros hasta diciembre del 2011 (se entiende que las solicitudes en proceso siguen vigentes).

Esta demanda está en contradicción práctica con los esfuerzos del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata (CGRNTAMB) que desde hace 2 meses, en apoyo a las demandas de los agrícultores del sector La Pampa, viene apoyando una gestión compartida con varias instituciones públicas, para hallar una solución al problema generado por la colmatación de la quebrada Jayabe, que ha dado por resultado colateral complicaciones adicionales a los trabajos de ingeniería de CONIRSA para el asfaltado del tramo de la carretera por dicho sector.
Estos esfuerzos apuntan al ordenamiento de la actividad minera. Y el D.S. 019-2009-EM ha sido la respuesta desde el nivel central para apoyar estos esfuerzos locales. Lastimosamente lo que sucede es que estamos trabajando de modo tan descoordinado que la Alianza de Federaciones de Madre de Dios no ha participado de las acciones públicas en torno al caso Jayabe.

Hace menos de un mes, esta jornada de protesta fue anunciada por AIDESEP lo que, entre otras cosas, aceleró que algunas bases de la Coordinadora de Comunidades Campesinas afectadas por la Minería (CONACAMI) consideren adelantar un conjunto de movilizaciones de protesta en diversos departamentos andinos del país. Es que también las comunidades campesinas están siendo afectadas de las mismas normas (casos 1089,1064 y 1090) y de modo más general por el embate de los alcances del huayco de normas para adaptar la normatividad nacional al TLC con EE.UU. Ello indujo a que el denominado Bloque Amazónico, liderado por el Congresista Nacionalista Róger Najar, contemple igualmente que los diversos Frentes de Defensa regionales en varios departamentos amazónicos en los que tiene alguna influencia, converjan con la protesta indígena amazónica.

Para hacer frente a ello el gobierno apresuró a crear una Mesa de Diálogo con los Pueblos Indígenas Amazónicos, para lo cual la Confederación de Nacionalidades de la Amazonía Peruana (CONAP) –otro gremio indígena que anda en abierta competencia con AIDESEP - se prestó para el respectivo show mediático. AIDESEP recibió fuertes críticas por no ser parte de esta Mesa de Diálogo, entre otras, las lanzadas por el Ministro del Ambiente.
Sin embargo, la baja más importante de esta protesta no ha venido de CONAP -que por supuesto no participa de la misma- sino de la casi totalidad de las regionales de la propia AIDESEP que reclaman a su Presidente Alberto Pizango, la convocatoria urgente de un Congreso extraordinario para resolver asuntos internos, como paso previo a la jornada de lucha. Por consiguiente, ninguna regional importante de AIDESEP participa de esta jornada de protesta. Otro tanto sucede con algunas bases de CONACAMI. Asimismo, los diversos Frentes de Defensa amazónicos liderados por el congresista nacionalista Najar habrían optado igualmente por replegarse.

En ese contexto, sólo la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD), conjuntamente con la Alianza de Federaciones, se están arriesgando. ¿Por qué? Parte de esta respuesta podría estar más allá del escenario nacional y amazónico, para ubicarse más bien en el plano político local. El cual ya empieza a agitarse, de cara a las elecciones regionales y presidenciales del 2011. Nada descaminado que también las organizaciones gremiales -o sus líderes- estén contagiados por querer incursionar en la arena política. Es más, es muy interesante que indígenas y campesinos lo puedan hacer. Aunque claro, no siempre hay vasos comunicantes entre la incidencia política que el movimiento social puede hacer desde sus niveles de acción que cuando se habla de participación política electoral.

Días muy difíciles para los indígenas y campesinos, para los ciudadanos de a pie que han apostado a movilizarse, junto con otros actores sociales, como los mineros, los cuales, a diferencia de FENAMAD y FADEMAD, no tienen tradición orgánica. A propósito, del espontaneísmo violentista tenemos ingratos recuerdos, cuyas lecciones no terminan de obtenerse. Esperemos que esta protesta, de encaminarse efectivamente, tenga la oportunidad de alcanzar soluciones basadas en negociaciones vinculantes para todas las partes, de cara a construir una región gobernable respondiendo a sus poblaciones locales.

*Peruano, antropólogo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

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